Litigio Estratégico y Posconflicto en Colombia.

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Si todo marcha conforme a lo esperado por la agenda del gobierno y las mayorías democráticas, Colombia está a punto de firmar la paz con el grupo guerrillero las FARC lo cual, previa refrendación de los acuerdos por parte del pueblo colombiano, hará que este país entre en una etapa desconocida en su historia de lucha contra estos grupos al margen de la ley denominada “posconflicto” y donde se vivirán, por lo mismo, fenómenos novedosos que no sabremos hasta qué punto el pueblo colombiano se encuentra preparado.
Lo que sí podemos saber es que frente a la protección de derechos humanos el posconflicto va a traer consigo una necesidad de cohesión social que deberá permitir la convivencia pacífica entre varios grupos de ciudadanos que solían excluirse o ser enemigos entre sí. Acá surge la duda de ¿cómo reivindicar los derechos de estas comunidades afectadas tan duramente por el conflicto, ahora que posiblemente todo cambie? Por un lado sabemos que ya hay unos acuerdos dentro del proceso de paz seguido encaminados hacia la justicia transicional, totalmente necesaria en aras de asegurar y preservar la paz, y donde se le da un total protagonismo a las víctimas, no solo en su condición de tal sino como ciudadanos sujetos de derechos, como se lee en el borrador conjunto de los Acuerdo de Paz.
Si se llega a cumplir lo que se ha pactado hasta el momento en La Habana (y debemos recordar que la premisa básica de las partes es que “nada está acordado hasta que todo esté acordado”) las víctimas tendrán una oportunidad única de acceder a la verdad, justicia y reparación que tanto necesitan. Es acá donde el litigio estratégico puede jugar un papel clave en aras de fortalecer el proceso y asegurar un posconflicto estable y duradero. Recordemos que el litigio estratégico es un conjunto de acciones sociales, que pueden provenir de una colectividad, que se siente en desprotección de sus derechos para solucionar esto, no solo en un plano jurídico sino también llamando la atención al problema y su solución en diversos campos como los de medios de comunicación y sociales, alertando a la comunidad que la pérdida de derechos de una comunidad es algo que tiene un alto impacto y afectación para todos.
Así, en casos polémicos como el desplazamiento de comunidades enteras por parte de la guerrilla, estas comunidades, la más de las veces pertenecientes a las minorías tal como los indígenas o negritudes, tendrán en el litigio estratégico un aliado fuerte para hacer valer sus derechos y, más aún, tener una herramienta que permita alertar el problema a toda la población social (la verdad alcanzada no solo en un sentido individual o de la propia colectividad sino como una verdad social, histórica del país) y de hacerse notar, y no volver a tener que callar nada.
*Al respecto del posconflicto anexamos acá un interesante artículo del notable profesor –y pacifista- italiano Luigi Ferrajoli sobre algunas notas al posconflicto en Colombia.
http://www.fiscalia.gov.co/colombia/wp-content/uploads/FERRAJOLI-PAZ.pdf